Cubierta de Recobro de Identidad Robada

June 16, 2008

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Nos place informales que efectivo el 25 de febrero del corriente, Antilles Insurance Company ofrecerá en todo negocio nuevo y renovaciones de las pólizas de “Special Personal Package” y “Homeowners”, la cubierta de Recobro de Identidad Robada, la cual provee protección para el problema, cada vez mayor, de robo de identidad.
 
Esta cubierta combina el seguro de robo de identidad con otros valiosos servicios que ayudan a las víctimas a restaurar su historial de crédito debido a esta incidencia.  Muchas de las víctimas del robo de identidad señalan que la mayor dificultad que enfrentan, es la frustración y el tiempo que consumen en el proceso para reparar este daño, hecho por ladrones de identidad.

Nuestro programa es diferente porque incluye los servicios de recobro de identidad, los cuales le alivian la carga de trabajo que recae sobre las víctimas. La mayoría de los aseguradores que poseen este seguro de robo de identidad sólo proveen reembolso de gastos y no ofrecen servicio de asistencia para el proceso de recuperación.  En cambio, nuestro propósito es ofrecerle a usted una póliza de “SPP” y “HO” con una ventaja realmente competitiva.

Los servicios de Recobro de Identidad Robada ayudan a los asegurados con una gama de servicios para indemnizar las circunstancias y la severidad del caso, incluyendo:

Una línea de ayuda libre de costo para los tenedores de pólizas que sospechan que han sido víctimas de robo de identidad.
Una guía para el asegurado la cual lo ayuda a manejar casos simples tales como uso indebido de las tarjetas de crédito.
Un especialista en robo de identidad es asignado para ayudar a las víctimas a recuperar su identidad, corregir su historial de crédito y asistirlas con un sinnúmero de cosas que de otra manera tendrían que manejar solas.
Nuestros servicios de recobro de identidad especialmente pueden ahorrarles a las víctimas de robo de identidad acerca del 70 por ciento, o más, del tiempo que les tome manejar el proceso individualmente.  El tiempo es dinero y esto hace de nuestros servicios un atributo excelente en  esta cobertura.

El seguro de reembolso de gastos indemniza (repone) a las víctimas de fraude de identidad, por los gastos que incurren para corregir su crédito e identidad por causa de este incidente.  Esto incluye el costo de:

reportes de crédito.
franqueos y envíos.
teléfono.
ciertas cuotas legales relacionadas al robo de identidad.
salarios perdidos a consecuencia del tiempo que toma, fuera del trabajo, el corregir todos los problemas que esto causa.
Nuestra cubierta de Recobro de Identidad Robada ha sido especialmente diseñada para mostrarle, una vez más, a nuestros clientes lo valiosos que son para nosotros.  Para más información puede comunicarse con nuestro Departamento de Líneas Personales al (787) 474-4900.

Antilles Insurance Company comprometido con la labor social

June 16, 2008

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En un esfuerzo por contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan, Antilles Insurance Company es una de las empresas locales que respaldan el desarrollo de entidades sin fines de lucro como el Hogar del Buen Pastor localizado en Puerta de Tierra. Dicho hogar fue fundado en el 1993 por Sister Rosemarie González con la misión de reintegrar al deambulante a la sociedad como un ciudadano responsable y con valores espirituales a través de un innovador sistema de rehabilitación que abarca desde la desintoxicación hasta el desarrollo de destrezas de vida.

Enfocado a dar servicios a personas sin techo, en sus 15 años de existencia, el Hogar del Buen Pastor ha realizado una gran labor logrando que 500 personas sin techo regresaran a sus hogares o consiguieran vivienda independiente a la vez que fueron adiestrados en diferentes oficios. Además, logró obtener un edificio propio con cabida para 55 hombres y mujeres, ha establecido valiosas microempresas que brindan adiestramiento con incentivos económicos a los residentes; y ha conseguido empleo a los participantes que ya se han graduado del programa de rehabilitación del Hogar.

Desde hace varios años, Antilles Insurance Company ha respaldado al Hogar del Buen Pastor en diversos proyectos. Parte de esta colaboración ha incluido aportaciones económicas para costear diferentes servicios de profesionales de la contabilidad que los han asistido en sus diversas operaciones. Además apoya todas las actividades benéficas que realiza el Hogar para continuar recaudando fondos, como la bohemia que se celebra este año en su segunda edición.

Este evento, llamado Bohemia de Primavera, se celebrará el próximo domingo, 30 de marzo en el Club Náutico de San Juan con la participación y el respaldo de todas las empresas y amigos que año tras año contribuyen a la buena causa del Hogar del Buen Pastor en brindar techo, comida y un sinnúmero de otros servicios a los deambulantes. Los boletos de la Bohemia de Primavera tienen un costo de $80.00 por persona. Para asistir u obtener más información, puede comunicarse al (787) 721-8579, (787) 383-0466 ó escribir a hbpastor@coqui.net.

Antilles Insurance Company (AIC) es una empresa familiar puertorriqueña, división de Anglo Puerto Rican Insurance Corporation, agencia general establecida en el 1931. A través de los años, AIC se ha destacado por ofrecer un servicio especial y personalizado a sus clientes, ya que es una empresa que se enfoca en la calidad y no en la cantidad de sus clientes.

Cycles Are Not Inevitable For Disciplined Underwriters

June 16, 2008

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THE PROPERTY – CASUALTY insurance industry is ignoring the fundamental implications of its cost structure at its peril. While p-c insurers turn a blind eye toward the impact of chasing premium while discounting good underwriting, the industry sinks further into the soft market cycle and declining profits.

Yet solutions are easy to find among strong Insurers that manage for the long term.

The mess we’re in today is obvious and a repeat of the past. The p-c industry generated underwriting profit in only four of the past 39 years from 1967-to-2005. That means it achieved an underwriting profit only once a decade, on average -a dismal performance.
Prices keep sliding and insurers keep trying to make it up with increased volume, a short-term solution that ignores the fundamental nature of insurance and repeats the sins of the past.

So, what is the solution? A long-term management strategy that includes creating unique and customized insurance products that compete beyond price, emphasizes profitable underwriting and outstanding claims services, and takes advantage of global opportunities.

The only way to thrive long-term is to manage with a long-term perspective. We’ve seen competitors dive into the market with low prices and big marketing splashes. In a few years they find out it’s harder than they thought and they are gone, either by choice or through bankruptcy.

Increased capacity in the insurance market and Wall Street’s demand for short-term results encourages many to venture into the insurance market. The most recent trends in p-c insurance certainly demon­strate the trend toward increased capacity, according to the Insurance Information Institute. From $289.6 billion in 2001, sur­plus in the market steadily increased to an estimated $496.6 billion in the first quarter this year.
Too may insurers believe that nigh-capacity utilization, in the form of continu­ous pursuit of market share, is the way to profit-ignoring the reasons it won’t work and never has.

COST STRUCTURE

Unlike other industries, insurers have a very high percentage of variable costs-primarily losses, commissions and premium taxes. The largest of all these costs-issues is unknown and unknowable. In contrast, commodity-producing industries, such as the airlines, have high fixed costs.

Too often insurers act like commodity producers. When the market softens, they try to compete by cutting prices and seek to make up for the price decrease with increased vol­ume. That puts pres­sure on underwriters to fill quotas, rather than select good risks. This, in turn, produces high volume but shrinking profit margins.

In industries with high fixed costs, com­petition can be devastating. When insurers treat their services like commodities, com­petition is devastating for them as well.
But competition isn’t devastating for insurers that refuse to play the game and do not produce commodities. Instead, they sell highly differentiated products that can withstand price pressures.

Chasing market share is not the answer. Insurers need to refocus on the bottom line.
Too often insurers brag about premium and not profit. Sure, $20 million in pre­mium is impressive. But if that $20 million only produces $3 million in profit isn’t it better to have $10 million in premium that produces the same $3 million in profit? There is nothing wrong with having a smaller book of profitable business.

Economies of scale are virtually nonex­istent in the insurance industry. Technol­ogy has become available at lower prices, and we’ve learned to use it to service more efficiently. This has eliminated whatever economies of scale might have existed previously. There is no longer an inherent advantage in being large.

Growing smaller, not larger, can be the answer. But for this to happen we need to value outstanding underwriting above all else. For too long insurers have down­played the value underwriting profits because they believe an underwriting loss is inevitable.
The concept of cash-flow underwriting, in which underwriting losses are offset with investment income, is a bad idea, and one that has been around too long. Underwriting losses are not inevitable. In fact, companies with strong balance sheets achieve underwriting profits routinely.

We need to stop pressuring underwrit­ers to put premium on the books when it comes at the expense of profitability. Many of the catastrophic insurance company failures of the past were caused by under­writing departments that caved in under the pressure from marketing departments seeking growth at any cost.

Good underwriters can make a company shine or throw it into the tank. We need to train them well, encourage their curiosity, and back up their decisions. Bonus plans and other forms of compensation should be aimed at rewarding underwriters for pricing and risk selection, even if it means slower market-share growth.

Nearly every insurer can improve its profitability by writing less-not more­ business and seeking increased market share only when the expected profitability is high and in excess of required rates of return.

COMPETING ON PRICE

While commodity producers are forced to compete on price, insurers do it at their peril. History shows that many insurers that compete on price disappear when their reckless price-cutting comes home to roost.

In contrast, insurers that differentiate their products can hold fast to profitable price. They know their customers appre­ciate value-added service over price
Insures realize that price isn’t the only consideration when they need help and need it fast, especially when making a claim. Customers increasingly care about service and stability and are willing to pay for value.

An insurer can hold the line on price if it delivers a differentiated product that in­cludes outstanding customer service. Sure, a few customers will leave, but most will stay and the company can ignore the busi­ness cycles.

Custom solutions, underwriting and outstanding claims services differentiate insurance products.

Outstanding claims-handling means providing policyholders with the best legal representation we can buy. That’s a big value-added service.

Insurers need to develop a diversified ar­ray of specialized products that fit custom­ers’ individual needs. No more template underwriting.

If we provide differentiated products, we can hold our prices when everyone else goes off the pricing cliff. We can operate as if insurance cycles don’t exist.

Son muchas las opiniones de seguros para automóviles

June 16, 2008

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Hoy día, la gran mayoría de los conductores de vehículos en Puerto Rico, no están informados sobre el seguro más importante que debe tener su automóvil.
Muchos piensan que es el seguro de daños físicos porque la institución financiera se los exige para el préstamo de su automóvil.

Este seguro conocido como el de doble interés o “double interest” solo cubre su interés y el de la institución financiera por daños a su automóvil, que incluyen pero no se limitan a robo, colisión, vandalismo, fuego e inundación. Este seguro no responde a reclamaciones de terceros por daños corporales o “bodily injury” y/o a la propiedad ajena o “property damage” que el conductor ocasione o sea responsable.

Otros dicen que tienen el seguro no tradicional del Seguro Obligatorio y están bien protegidos. Sin embargo, el Seguro Obligatorio sólo cubre los daños que el conductor ocasione con su automóvil a la propiedad ajena (específicamente a otro automóvil) y que esté legalmente obligado a pagar. La cubierta está limitada a $3,000 y la realidad es que la gran mayoría de los costos nuevos y/o valor real (“actual cash value”) de los automóviles que transitan las carreteras excede de los $3,000. En caso de un accidente, el conductor que lo ocasiona, será responsable por los daños a otro automóvil en exceso de los $3,000. El problema principal con el Seguro Obligatorio, al igual que con el seguro de doble interés, es que éstos no cubren los daños corporales ocasionados a un tercero en caso de accidente.

Existen otros conductores que cuentan con el seguro de asistencia en la carretera. Estos seguros satisfacen solamente ciertas necesidades inmediatas, como el quedarse sin gasolina o gomas vacías, pero tampoco resuelve el tema ante una exposición de daños corporales de un tercero.

Finalmente, la otra modalidad en los seguros de automóvil son los seguros de garantía de motor para autos nuevos. Estos seguros, por lo general, no son necesarios o prácticos si se toma en cuenta que la gran mayoría de los fabricantes de autos nuevos le ofrecen hoy día una garantía de 5 a 10 años en la carrocería o “power train” de su automóvil. Analice bien si le es práctico obtener este seguro considerando las garantías que le ofrece el fabricante, las primas de seguros que paga y la depreciación en el valor del vehículo.

En resumidas cuentas, ninguno de estos seguros antes mencionados lo protegen contra los daños corporales a terceros por un accidente que usted ocasione. En caso de un accidente, y si usted es responsable por daños corporales a terceros, las adjudicaciones de tribunales de justicia pueden ser multi-millonarias. Sin un seguro apropiado para atender esta exposición, el conductor responsable se expone a perderlo todo (ej. cuentas de ahorros, su residencia…etc.).

El seguro más importante es el seguro de responsabilidad pública que se obtiene a través de una  compañía tradicional de seguros como Antilles Insurance Company. La gran mayoría de los puertorriqueños no cuentan con este seguro. El mismo se puede adquirir a través de su agente o corredor de seguros. Nuestra recomendación es que el límite(s) mínimo de su cubierta de responsabilidad publica sea al menos $100,000(por persona) / $300,000(por accidente) / $100,000(daños a la propiedad ajena) o $300,000 de límite combinado (“combined single limit”). Este seguro paga por usted no sólo los gastos de defensa de abogados sino que también paga por los daños corporales y/o a la propiedad ajena por los cual usted sea legalmente responsable de pagar hacia terceros reclamantes. Este seguro también resuelve el tema de su responsabilidad ante cualquier daño o tipo de propiedad de terceros (vis a vis con el Seguro Obligatorio que sólo cubre daños a otro vehículo) en exceso de los $3,000 que le ofrece el Seguro Obligatorio.

Recuerde siempre que en la eventualidad de obtener un seguro de automóvil, el orden de sus prioridades debe ser el siguiente:
1. Cubierta de Responsabilidad Pública
2. Danos físicos*
3. Garantía extendida y/o un seguro de asistencia en la carretera
*La institución financiera siempre le va exigir este seguro para proteger su interés en el vehículo. Sin embargo, este seguro no es el seguro más importante  para usted. Recuerde que el banco no es una parte interesada en eventos relacionados a un accidente automovilístico en los que usted sea responsable y resulte en daños corporales de terceros.

Antilles Insurance Company (AIC) es una empresa familiar puertorriqueña, división de Anglo Puerto Rican Insurance Corporation, agencia general establecida en el 1931. A través de los años, AIC se ha destacado por ofrecer un servicio especial y personalizado a sus clientes, ya que es una empresa que se enfoca en la calidad y no en la cantidad de sus clientes.

Antilles Insurance Company brinda clínicas de salud a sus empleados

June 16, 2008

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En días pasados, Antilles Insurance Company, en conjunto con Pfizer Caribbean, organizó una clínica de salud para sus empleados.  La misma consistió de pruebas de colesterol, azúcar y presión, así como orientación individual sobre la alimentación y estilos de vida para lograr una condición óptima.

Esta clínica se llevó a cabo en las oficinas de Antilles Insurance Company en el Edificio Ochoa del Viejo San Juan y tuvo la participación de 40 empleados.

“Para nosotros es de suma importancia el preocuparnos por el bienestar y la salud de nuestro equipo de trabajo, pues de ellos depende en gran parte nuestro funcionamiento diario y crecimiento.  Queremos que este tipo de esfuerzo sea realizado de manera periódica para brindarle a nuestros empleados un beneficio adicional, en este caso para velar por su buena salud”, comentó  Roberto F. Fortuño, vicepresidente ejecutivo de Antilles Insurance Company.

Antilles Insurance Company es una empresa familiar que ha servido a sus clientes por los pasados 38 años y es una división de Anglo Puerto Rican Insurance Corporation, la agencia general de seguros más antigua de Puerto Rico, fundada en el 1931.  Actualmente, Antilles Insurance Company suscribe sobre 25 millones de dólares en primas y ofrece una amplia variedad de seguros de propiedad y contingencia, incluyendo líneas personales, comerciales, marítimas, fianzas y de automóvil.

 

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